Un
auténtico trato Teppanyaki
La noche que tuvimos la fortuna de ir a éste,
el más nuevo de la cadena Slowboat, el restaurante
había abierto hacía poco tiempo. Ubicado
en el nuevo y elegante centro Safari, justo en frente
a las Pirámides de Arona en las Américas,
la ubicación perfecta para un restaurante de
alta calidad. Subiendo una escalera y lejos de los
comercios de diseño, las terrazas amplias dan
a las fuentes del hotel Mare Nostrum. Adentro, la
decoración es fiel reflejo de una funcionalidad
impecable y de elegantes líneas asociadas a
Japón y al diseño simple japonés,
clásico, de colores apagados y tornasolados,
mesas de madera con manteles perfectamente arreglados.
Las ubicaciones de los comensales también están
en perfecta concordancia con la funcionalidad pura
del cuadrado y los platos rectangulares, y algo que
personalmente adoro - grandes y apropiadas servilletas
de tela. Los palillos chinos, en cada ubicación
-pero atención, el personal de Slowboat a dado
con algo particularmente brillante- "palillos
para principiante" hechos en el restauran, y
diseñados para aquellos de nosotros que todavía
somos un poco torpes cuando se trata de manipular
estos instrumentos para comer.
Robbie, dueño (e hijo del Sr. Slowboat original)
cuyo padre es de Liverpool, sugirió que probáramos
el menú Miso, que tiene un poco de todo, y
tuvimos la suerte de poder sentarnos en la mejor mesa
de la casa.
Aquí es donde la diversión y la comida
son mejores. Un amplio cuadrado abierto, como para
veinte, con un gran plato caliente a cada lado del
lugar donde se prepara la comida. No importa si llegaron
con su enamorado, un amigo o sus padres, conocerá
a casi todos en la mesa para cuando la comida termine,
y tendrá un trato íntimo si así
lo prefiere, mientras un amigable chef lo lleva por
cada etapa de la preparación.
Es un lugar para una cena romántica para dos,
cuatro o seis, un espacio para compartir con amigos,
compañeros, o incluso los niños, que
no dudarán luego de una noche en ser un Teppanyaki
-en vez de buzo, héroe de acción o conductor
de camiones- ser un chef chino será todo lo
que importe desde ese momento.
Extracto de "Island Connections"
por un eximio degustador de Tenerife.