El Norte y el Sur de la Isla tienen también distintas
características climáticas. Hay más horas de sol al
año en el Sur y más pluviosidad y humedad en el Norte
-de ahí las diferencias de paisajes y tonalidades- ,
pero ambos climas son ideales y cubren todo tipo de
gustos al respecto dentro de esa moderación y suavidad
de que se hablaba al principio.
En realidad, los médicos europeos del siglo XIX - ingleses
y holandeses pricipalmente- ya recomendaban a sus pacientes
el Norte de Tenerife como lugar idóneo para la cura
natural de algunos males relacionados con los achaques
de la edad y del aparato circulatorio.
En resumen, las altas temperaturas que le corresponderían
a la isla de Tenerife por su proximidad al trópico de
Cáncer y al desierto del Sáhara, están suavizadas gracias
a la influencia oceánica y a la corriente fría de Canarias.
Por otro lado, la gran elevación de la isla conlleva
una notable variación térmica altitudinal.
|